domingo, 27 de septiembre de 2015

¿Cómo lograr que los niños duerman solos?

¿Cómo lograr que los niños duerman solos?


Redacción digital
online@laestrella.com.pa

Sabemos lo que cuesta hacer que los niños duerman solos, principalmente cuando han adquirido el mal hábito de dormirse con los padres. Sacarlos de la cama será bastante difícil y demostrarán su capricho todas las noches.

La paciencia y la constancia son las armas principales que debemos considerar en el proceso para lograr que los niños duerman solos.

Para lograr este hábito, lo ideal es que los niños comiencen a dormir solos desde muy pequeños. Primero en la cuna y cuando cumpla un año o los 18 meses, pasarlo a la cama. De esa forma, no sentirá un gran cambio, que sí siente cuando ha dormido hasta esa edad en la cuna o en el dormitorio de los padres.

Los siguientes consejos pueden ser de gran ayuda para cuando deseamos que el niño duerma solo en su propia habitación.

-El niño desea despertarse en el mismo lugar en el que se durmió, por esa razón, lo mejor es que se duerma directamente en su cama.

-Acompañar a nuestros hijos a dormir es un momento hermoso para compartir con ellos cuentos, canciones y caricias. Llevar a cabo esta rutina antes de dormirse, tranquiliza al niño y lo va preparando para descansar. Todas estas acciones deben realizarse de manera tranquila para no excitarlo.

-De ser necesario, durante los primeros tiempos se puede dejar encendida una luz suave dentro de la habitación, de esta manera, si se despierta, podrá reconocer inmediatamente el lugar donde se encuentra y no sentirá temor.

Estos consejos, junto con amor y paciencia, lograrán que en poco tiempo sus niños puedan dormir solos, un hábito importante para lograr una correcta maduración en ellos.

Jubilarse alivia el cansancio y previene la depresión

Jubilarse alivia el cansancio y previene la depresión


Muchos hombres y mujeres temen el momento de la jubilación pero esta etapa de la vida resulta muy buena para su estado de ánimo. Jubilarse disminuye la fatiga mental y física así como los síntomas de la depresión.

A dichas conclusiones llegó un estudio realizado por la Universidad de Estocolmo (Suecia). Los autores aclararon que, sin embargo, jubilarse no disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes y las patologías del corazón.

"Si el trabajo cansa a los empleados de mayor edad, la jubilación podría eliminar esta causa de fatiga y por lo tanto aliviarla. Además, el retiro promueve las actividades estimulantes como el ejercicio físico", dijeron los autores.
CANSANCIO DE LA EDAD
Hugo Westerlund, el autor principal, trabajó con 11.246 hombres y 2.858 mujeres durante 14 años, es decir 7 años antes y 7 años después de su jubilación. El 89% de los voluntarios estaba casado y ya se había jubilado a la edad de 64 años. La gran mayoría de ellos participaba en trabajos de nivel alto y medio.
Los investigadores notaron, entre otras cosas, que el 25% de los participantes mostró síntomas de depresión un año antes de jubilarse y el 7% desarrolló una enfermedad respiratoria, cardiopatía o accidente cerebrovascular.
Westerlund subrayó que la jubilación se asocia a un descenso en el cansancio físico y mental y a una disminución en los síntomas de la depresión. Por el contrario, dejar de trabajar no se asocia con cambios en el desarrollo de las enfermedades crónicas, cuya incidencia se asocia a la edad.
"La fatiga puede ser una razón detrás del retiro temprano del mercado laboral y del descenso en la productividad. Un rediseño de la forma de trabajo, las intervenciones de salud o ambos métodos al mismo tiempo permitirían que más adultos mayores continúen trabajando con plena salud".
(con información de www.neomundo.com.ar)

El Ejercicio Físico Previene la Depresión


¿Cuántas investigaciones hacen falta para convencer a una persona de que el ejercicio físico moderado evita o aplaca estados depresivos?
Pues bien, el último número de la revista American Journal of Preventive Medicine publica un artículo de un estudio realizado por la Universidad de Toronto, en Canadá.


Un grupo de profesores de la universidad canadiense, han efectuado la recopilación sobre 26 años de investigación científica, en la cual se concluye que realizar niveles moderados de actividad física, como por ejemplo caminar 30 minutos al día, puede prevenir o aliviar la depresión a largo plazo, sin importar la edad.

La búsqueda se llevó a cabo durante el año 2012 en las siguientes bases de datos: Medline, Embase, PubMed, SportDiscus y PsycInfo.



El sudor y los neurotransmisores

El sudor y el ejercicio físico hacen que la gente se sienta bien.  Nuestras mentes y nuestros cuerpos están programados para sentirse bien cuando hacemos ejercicios. Se trata de un diseño biológico necesario para nuestra supervivencia.  Todo lo que los seres humanos necesitamos para sobrevivir: comida, agua, dormir, relaciones sexuales, relaciones sociales y ejercicio físico, están diseñados para liberar una cascada de neurotransmisores gratificantes, que es lo que hace que volvamos por más.  La mayoría de la gente que hace ejercicios, tiene una rutina preestablecida, un régimen de entrenamiento, esto es por lo  bien que se sienten los seres humanos después de un entrenamiento. Sudor es igual a felicidad, es un hecho neuro-biológico universal.



El ejercicio físico y la depresión

Dada la altísima prevalencia de depresión en el mundo moderno, se necesitan más estudios para identificar todos los factores que causan y que podrían prevenir la depresión. Cada vez más, la actividad física está siendo reconocida como una herramienta eficaz para el tratamiento y la prevención de este mal.

Después de un exhaustivo proceso de selección, los investigadores se decantaron por 25 estudios, dada la alta calidad metodológica de cada uno y porque además, ninguno de ellos está relacionado entre sí.
Entre los 25 estudios finales, hay más de 6300 seguimientos a individuos adultos de amos sexos y de prácticamente todas las edades.
  
Una de las conclusiones más importantes que se halló, es que en prácticamente todos los estudios señalaban que incluso en niveles muy moderados de actividad física (bastaría con caminar unos 30 minutos al día) para prevenir futuros episodios de depresión.
Por otra parte, el ejercicio moderado podría reemplazar a costosos medicamentos con efectos secundarios.

Desde la perspectiva de la salud pública, la promoción de la actividad física es una estrategia de salud mental valiosa. Promover el ejercicio podría reducir el riesgo de las repercusiones personales, sociales y económicas de la depresión.

En los últimos tiempos, los expertos en salud mental están buscando distintas formas de tratar la depresión sin medicamentos (que por otra parte, la mayoría de ellos son muy caros).

Los especialistas aseguran que: “Más que nunca necesitamos una estrategia de prevención, tenemos que buscar el enfoque y la manera de resguardar a las personas de la depresión, antes que ésta se produzca.”


Recomendación final

Los autores de esta recopilación concluyen que el ejercicio físico definitivamente vale la pena. Si ya lo practicas, debes sostenerlo. Si en cambio, no eres físicamente activo, deberías iniciar una rutina, aunque más no sea caminar media hora todos los días que puedas.
Recuerda que la mayoría de los especialistas señalan a la depresión, como la gran pandemia del siglo XXI. 


jueves, 30 de julio de 2015

Una prueba rápida permite identificar a los niños con problemas de alfabetización o discapacidad de aprendizaje

Una prueba rápida permite identificar a los niños con problemas de alfabetización o discapacidad de aprendizaje




MADRID, 15 Jul. (EUROPA PRESS)
Una prueba biológica rápida puede ser capaz de identificar a los niños que tienen problemas de alfabetización o discapacidades de aprendizaje mucho antes de que aprendan a leer, según una nueva investigación de la Universidad Northwestern, en Evanston, Illinois, Estados Unidos, cuyos resultados se publican este martes en ‘Plos Biology’.
El trabajo se centra en la capacidad del niño para descifrar el habla — específicamente consonantes– en un caótico ambiente ruidoso. Los niños ágrafas cuyos cerebros procesan ineficientemente el habla en un contexto de ruido son más propensos que el resto a tener problemas con la lectura y el desarrollo del lenguaje cuando llegan a la edad escolar, según los autores.
Este enlace recién descubierto entre la capacidad del cerebro para procesar el lenguaje que se habla en un ambiente ruidoso y la habilidad de leer en prelectores “ofrece un espejo biológico de la alfabetización futura de un niño”, explica la autora principal del estudio Nina Kraus, directora del Laboratorio de Neurociencia Auditiva de Northwestern.
“Hay excelentes intervenciones que podemos hacer con los lectores con dificultades durante los cruciales años de preescolar, pero cuanto antes mejor”, apunta Kraus, profesora de Ciencias de la Comunicación, Neurobiología y Fisiología en la Facultad de Comunicación. “El reto ha sido identificar los niños que son candidatos para estas intervenciones y ahora hemos descubierto una manera”, agrega.
Ambientes ruidosos, como los hogares con televisores a todo volumen y llantos de niños, aulas ruidosas o paisajes urbanos, pueden alterar los mecanismos cerebrales asociados con el desarrollo de alfabetización en los niños en edad escolar.
El estudio de Northwestern, que mide directamente la respuesta del cerebro al sonido utilizando electroencefalografía (EEG), es uno de los primeros en encontrar el efecto perjudicial en los niños ágrafas. Esto sugiere que la capacidad del cerebro para procesar los sonidos de las consonantes en el ruido es fundamental para el lenguaje y el desarrollo de la lectura.
El habla y la comunicación a menudo se producen en lugares ruidosos, entornos que gravan el cerebro. El ruido afecta especialmente a la capacidad del cerebro para escuchar las consonantes, en lugar de las vocales, porque las consonantes se dicen muy rápidamente y las vocales son acústicamente más simples, según Kraus.
“Si la respuesta del cerebro al sonido no es óptima, no puede seguir el ritmo de los rápidos cómputos requeridos para procesar el ruido”, dice Kraus. “Si un niño no puede dar sentido de estos sonidos a través del ruido de fondo, no desarrollará los recursos lingüísticos necesarios cuando comience a aprender a leer”, apostilla.
En el estudio, se colocaron los cables de EEG en el cuero cabelludo de los niños; lo que permitió a los investigadores evaluar cómo el cerebro reacciona al sonido de las consonantes. En la oreja derecha, los jóvenes participantes en el estudio escucharon el sonido ‘da’ superpuesto sobre el murmullo de seis personas hablando, mientras en la oreja izquierda, escucharon la banda sonora de una película que ellos eligieron, para mantenerlos quietos.
“Cada vez que el cerebro responde al sonido emite electricidad, por lo que podemos captar cómo el cerebro extrae el habla del ruido –apunta Kraus–. Podemos ver con una definición extrema lo bien que el cerebro extrae cada detalle significativo en el habla”.
Los investigadores capturaron a tres aspectos diferentes de la respuesta del cerebro al sonido: la estabilidad con la que los circuitos estaban respondiendo; la velocidad con la que los circuitos estaban activando; y la calidad con la que los circuitos representaban el timbre del sonido. Con el uso de estos tres datos, desarrollaron un modelo estadístico para predecir el rendimiento de los niños en las pruebas clave de alfabetización temprana.
En una serie de experimentos con 112 niños entre las edades de 3 y 14 años, el equipo de Kraus descubrió que su evaluación neurofisiológica de 30 minutos predice con una precisión muy alta cómo un niño de 3 años de edad realizará múltiples pruebas de prelectura y cómo, un año más tarde a los 4 años, se desempeñará a través de múltiples habilidades lingüísticas importantes para la lectura.
El modelo ha demostrado que también predice con exactitud la perspicacia en la lectura de los niños en edad escolar, además de si habían sido diagnosticados con una discapacidad de aprendizaje. “La importancia de nuestro enfoque biológico es que podemos ver cómo el cerebro da sentido al sonido y su impacto para la alfabetización,en cualquier niño”, concluye Kraus.

martes, 28 de julio de 2015

Secuelas de Dificultad en el Aprendizaje

ESTUDIANTES CON NECESIDADES ESPECIALES RECIBEN POCA AYUDA

Los líos del niño diferente

No todos los niños son ´típicos´. Ante dificultades de aprendizaje existen adecuaciones para adaptarse a su ritmo.

(Artículo Publicado en el Diario La Prensa)

Ariadna de Petterson está segura de que si a alguien se le ocurriese estudiar las razones de fondo de los fracasos escolares, encontraría que muchos son consecuencia de los problemas de aprendizaje.

“Una persona que fracasa, ¿en qué va a parar? Probablemente deserte del sistema”, plantea Petterson, la directora nacional de Educación Especial del Ministerio de Educación.  Solo en 2010, por ejemplo, 27 mil 457 estudiantes de la premedia y la media no lograron avanzar de año.  En términos económicos esto representó para el Estado una pérdida de 19.2 millones de dólares, pero los expertos saben que las secuelas psicológicas y hasta sociales pueden ser peores.

Ella tiene a su cargo un equipo de fonoaudiólogos, psicólogos, especialistas en dificultades del aprendizaje y trabajadores sociales. Son varios, pero no suficientes para todo el país. “Los recursos que tenemos son escuálidos y las respuestas están atrasadas”, confiesa la funcionaria al referirse al personal escaso y al hecho de que, con toda probabilidad, la dirección apenas logra detectar y ayudar a una mínima parte de los niños y jóvenes que tienen necesidades educativas especiales (NEE).

La norma legal indica –Decreto Ejecutivo No.1 de 2000– que las NEE son aquellas “dificultades mayores” que presentan algunos alumnos, las que dificultan “acceder a los aprendizajes que les corresponden por edad”. Se incluye aquí también a los niños que tienen “talentos especiales y que, para ser atendidos adecuadamente, puedan requerir recursos de apoyo, ajustes o adaptaciones en una o varias áreas del currículum escolar”.

Se diferencian de los niños con discapacidad porque no tienen problemas de retardo mental ni condiciones físicas que les dificulten el aprendizaje.

Los datos oficiales indican que en los centros educativos regulares hay 7 mil 202 niños y jóvenes con NEE, que antes de ser diagnosticados por el equipo de educación especial, eran mal vistos en los colegios porque no se ajustaban a la “normalidad” esperada por el cuerpo docente.

Tal como dicen José Aguilar y Ana María Urriola, psicólogos de la Fundación Valórate, el problema del sistema educativo panameño es que “está orientado a una población normal [promedio o típica]”, y cuando un chico se sale del “estándar” no saben qué hacer con él y se le estigmatiza.

“Los maestros incurren en conductas que empeoran la situación: humillarlo, no valorar el esfuerzo y ser negativos”, explica Aguilar

Valórate trabaja con niños con déficit de atención (ver cuadro). Con centros en Herrera, Coclé y en la ciudad de Panamá, muchos llegan porque sus padres ya están cansados de recibir quejas de los maestros.

“El asunto es que el niño es así porque es así, no porque quiere”, recalca Aguilar, refiriéndose a las protestas de los docentes.

Petterson conoce bien los problemas del sistema: “Los docentes realmente no están capacitados. Es un problema de actitud y también de matrícula alta, porque esto no permite una intervención adecuada. Es cuestión también de metodología, porque el maestro se acostumbra a enseñar una cosa de determinada manera, esa dinámica de trabajo se queda así y no vemos los ritmos ni las formas de aprendizaje”.

También es cuestión de recursos. O de falta de ellos. “Tenemos una demanda extremada; se nos agudiza la situación”, confiesa Petterson.

Para 2012, la Dirección Nacional de Educación Especial aspira a contar con un millón de dólares para ampliar su servicio de apoyo educativo. Un servicio que quiere ampliarse para ayudar a los niños con “altas capacidades”, en un programa que arrancó este año y que ya ha detectado a seis.

Si el millón de dólares se hace realidad sería un gran salto. Para 2011, la dirección apenas si tiene 30 mil dólares para funcionar.

La idea, añadió la funcionaria, no es solo encontrar a los niños con dificultades y trabajar con el maestro en las adecuaciones curriculares o intervenciones de conducta, sino preparar pruebas para el preescolar y hasta el tercer grado de primaria, “para identificar el problema y no esperar a que este tome cuerpo”.


http://impresa.prensa.com/panorama/lios-nino-diferente_0_3209679067.html